Si decimos que no a la eutanasia: ¿por qué negamos la vida a quienes quieren vivir?


Por cierto, ¿quién no le ha dicho al médico cuando un familiar está en las últimas y lo ve lleno de dolor que le ponga lo que tenga que poner para que no sufra?


(Joaquín Sánchez, 'el cura de la PAH' - 14 de Febrero de 2020 - eldiario.es)

Más de 120.000 firmas apoyan a Angel para que la primera ley sea la eutanasia. EFE

Vivimos en una sociedad llena de paradojas y contradicciones muchas veces absurdas. Lo que digo porque a veces condenamos a vivir a los que quieren morir porque tienen una enfermedad insoportable y, en cambio, a los que quieren vivir los condenamos a morir ¿Alguien lo entiende? Es llamativo ver a muchos sectores en contra de la eutanasia y defendiendo a la misma vez la pena de muerte, las guerras, los golpes de estados que causan centenares de muertes, los muros y fronteras que causan tantas otras.

La polémica está servida con la tramitación de la Ley de la Eutanasia que pretende, por lo que conozco, ser muy garantista. La eutanasia es una realidad compleja y llena de derivaciones donde convergen una serie de dimensiones: desde la ética hasta la médica, pasando por la judicial, que incluye la cárcel porque para despenalizar una acción hay que legalizarla. ¿Alguien quiere que una persona que ayuda a morir a un ser querido y se demuestra que esa es la motivación vaya a la cárcel?

Por cierto, ¿quién no le ha dicho al médico cuando un familiar está en las últimas y lo ve lleno de dolor que le ponga lo que tenga que poner para que no sufra? Desconocemos si esa sedación significa acortar la vida, aunque sea unas horas o unos días, pero no queremos verlo gritar de dolor. Recuerdo cuando mi madre estaba en las últimas y la doctora nos dijo que si veíamos que estaba inquieta se lo dijéramos para aumentarle la medicación. No hizo falta, pero si mi madre hubiera expresado dolor se lo hubiéramos dicho a la doctora, para que muriera tranquilica, como así lo hizo.

Hay una situación que vivimos y que nos interroga hondamente. Hace años una amiga me dijo que si era pecado pedir que terminara el sufrimiento de su hermana que tenía cáncer de hueso y estaba sufriendo lo indecible. Me decía si era pecado pedir la muerte de su hermana para que terminara el calvario por el que estaba pasando. Le dije que todo lo que se pide por amor es bueno. Hace unos meses un amigo con una enfermedad terminal, con un dolor constante, decía que hasta al lavarlo le hacían daño. Me dijo pidió que rezara para que Dios se lo llevará ya, que no podía más y lo decía con tranquilidad. Le pedí a Dios que lo escuchara. No sé si a esto se le puede llamar 'eutanasia espiritual'. ¿Se puede condenar a esta hermana o a este amigo?

Hay diversos sectores que dicen que el Estado puede regular esta realidad y, por tanto, despenalizarña, sabiendo que cada persona debe actuar en conciencia, de tal manera que cuando una persona no esté de acuerdo con la eutanasia no la pedirá y si alguien lo contempla, pedirá que si aplique la ley. Somos conscientes de que es una realidad muy difícil y que los simplismos, por una parte u otra, no son buenos. Hemos visto casos muy mediáticos de eutanasia y yo soy incapaz de condenarlos. Si alguien me interpela diciendo: ¿quién eres tú para imponer una concepción, para imponerme una concepción de la vida y la muerte? Llevaría toda la razón del mundo.

Quiero recoger algunas consideraciones que me parecen de un gran cinismo. Se niega la eutanasia, pero se pide a la misma vez que se desmonte la Ley de Dependencia. Son miles de personas que mueren esperando la dependencia, muertes que se adelantan por falta de una asistencia de calidad.

Se niega la eutanasia y no se defienden pensiones justas y dignas; algunos ni siquiera tienen pensiones.

Se niega la eutanasia y se piden bajadas de impuestos, recortes en sanidad, lo cual incluye los cuidados paliativos, y el hecho que se convierta la sanidad en un negocio.

Se niega la eutanasia y se establece el trabajo de forma precario, se fomentan los desahucios, tanto de bancos como entre particulares, lo cual provocan miles de suicidios.

Se niega la eutanasia y se provocan guerras para quedarse con los recursos naturales y se impide que lleguen los refugiados y refugiadas y que se ahoguen en el Mediterráneo o mueran en los mal llamados campos de refugiados.

Se niega la eutanasia y estamos destruyendo el medio ambiente y negando el cambio climático que causa miles de muertes por causa de la sequía, las inundaciones, la contaminación atmosférica, entre otros.

Se niega la eutanasia y estamos destruyendo el medio ambiente y negando el cambio climático que causa miles de muertes por causa de la sequía, las inundaciones, la contaminación atmosférica, entre otros.

Se niega la eutanasia y se defiende un sistema económico que causa miles de muertos por el hambre, la sed y la falta de medicación.

Necesitamos crear condiciones de vida. Esta realidad hay que sacarla del Código Penal.