EXPERIENCIAS MINISTERIALES

 

COMUNIDAD * GRUPO Z + MADRID

Nuestro origen se remonta a los años 78-79. Son tiempos de transición y la Iglesia de nuestro barrio vive una etapa de compromiso evangélico en lo político. Los aires que soplan en nuestra parroquia llegan con sabor a Concilio Vaticano 11 y los curas de muchos de estos barrios periféricos de Madrid, pertenecen a esa generación * tocada + por la idea de que han de abrirse las ventanas para que entre aire fresco en la iglesia capaz de reemplazar cierto olor a... Aunque no a todos, sí a bastantes curas y seglares nos parece que el Sr. Tarancón por aquellas fechas cumple un papel digno y positivo para las comunidades.

En nuestra parroquia del barrio de Moratalaz había varios grupos de adultos. Prácticamente todos ellos proceden de la catequesis de los críos y las Comuniones que se celebran en el campo.

Se hace una propuesta a los padres de seguir ya como grupos de parejas, y en el año 80 comienzan a reunirse 6 parejas, más el cura y Marga. El animador del grupo es un seglar querido por todos. A los pocos meses en el grupo se plantea la presencia del cura como pareja porque el grupo asume el hecho como tal.

Corren los 80 y el * Z +  en su marcha vive muy de cerca los inicios y primeros pasos del MOCEOP, ya que éste tiene su origen en un hecho ocurrido en torno a un cura y su comunidad del barrio, al terminar los 70.

Nuestros contenidos los consideramos bastante simples:

- Como espina dorsal está el vivir la vida desde una dimensión cristiana, y poner atención especial a la pareja como soporte necesario...

- Involucrarnos como tal grupo, y como individuos en la parroquia y en-el barrio: Consejo Pastoral, encaristías dialogadas, Acción Social, Catequesis, participación ciudadana, etc.

- Existe una idea fuerte del grupo como recurso ante los problemas de pareja.

- La intuición de que habría que desclericalizarnos nos ha llevado a asumir la corresponsabilidad en todo, según posibilidades de cada uno.

En el 84 vivimos una experiencia fuerte debido a problemas internos de la parroquia. Se vive muy de cerca una crisis entre los curas y los grupos de la parroquia se decantan por el que forma parte de( * Z+ .

Nuestro grupo sale fortalecido de aquella dura crisis y en el 85 entran 2 nuevas parejas.

Nuestros problemas. No han sido importantes los problemas derivados de la apertura. Sí es posible que en algunos momentos nuestros compromisos hacia el exterior sean cortos, pero no se nos pasa esto.

Los problemas internos han tenido buena salida siempre porque tenemos la idea clara de que el valor que damos al grupo prevalece por encima de los intereses individuales o de pareja.

Los problemas * de conciencia+ que pudieran subsistir por pertenecer al grupo un cura casado y su mujer, afortunadamente durarán poco tiempo.

Nuestro sentido de Comunidad Cristiana. Nos consideramos Comunidad cristiana pero con letra minúscula. Aspiramos a mantener por lo menos nuestras convicciones apoyadas en la experiencia de fe de nuestra vidas, colaboraciones, reflexiones, fiestas, etc... por eso nos llamamos * Z+ : por haber llegado y querer ser los últimos.

Nuestra relación con la iglesia es de respeto profundo a la familia de los creyentes y a -los pastores que sirven. Somos bastante críticos con la carga antievangélica de la Iglesia oficialista que se asemeja tanto al aparato de un partido político. Coincidimos en esa Iglesia Universal que, unida, es testigo de( Evangelio en el mundo. Nos da pena que Jesús no se pueda sentir a gusto entre muchas de las autoridades de la iglesia (Roma, obispos, curas, seglares), aunque celebramos que siga vigente con quién se juega los cuartos de la denuncia, la persecución,... como cuando era Jesús de Nazaret. Y desde luego nos consideramos Iglesia a tope con todos aquellos cristianos que buscan y caminan.

Nuestras celebraciones son las de la Comunidad: si ha habido que casar, se ha casado. Celebramos con frecuencia la Eucaristía. Bautizamos y organizamos Primeras Comuniones llegando a aglutinar hasta 80 personas entre familiares y amigos o allegados, que conocen las circunstancias del cura casado

en el grupo. Hemos celebrado la confirmación, unción de enfermos y la Penitencia comunitaria. Todas muestras celebradas son abiertas aunque no negamos que, a veces, queramos alguna Eucaristía sólo para el grupo.

Nuestras reuniones son quincenales. Rotamos por las casas de las distintas parejas y siempre alcanzan las 2 horas de duración. Después de * lo serio + tomamos una copa y unos panchitos.

Los temas que llenan nuestra reflexión:

- el crecimiento como pareja

- los problemas con los hijos

- la dimensión cristiana de la vida

- la responsabilidad en el trabajo.

- nuestras limitaciones y sus formas de superación

- El compromiso político

- La vida de la Iglesia y acontecimientos que nos enseñan y avisan.

- La Iglesia por descubrir. Comunidad de comunidades. Los nuevos servicios y Ministerios también por descubrir.

- Más actuación que teoría.

Lo vivimos con esperanza y convencidos de que los tiros van por donde van y no nos sentimos muy desencaminados mirando hacia el futuro. Creemos que los ministerios en la Comunidad Cristiana han de cambiar porque el Evangelio así lo pide para los tiempos que corren.

Vivimos esta experiencia de comunidad con necesidad de ella misma.

Grupo * Z+

 

COMUNIDAD CRISTIANA

DE ORRIOLS-TORREFIEL VALENCIA

En el otoño del año 1971 en torno a un grupo que preparaba el * contrasínodo + de Holanda, tomamos contacto con un grupo de personas, creyentes todas, laicos y religiosos, que vivíamos en el mismo barrio, que no habíamos caído allí por casualidad, sino buscando la inserción en un barrio popular y movidos por el deseo de compartir la fe y su práctica, que en aquellos años se concretaba mucho en la lucha contra el franquismo y sus consecuencias, lo que llevó a militar en partidos y organizaciones de clase * clandestinos+ , como exigían las circunstancias. En este período había varios sacerdotes en nuestra Comunidad: uno de la parroquia y otros * curas obreros+ ; progresivamente todos se fueron marchando y nos quedamos con uno solo, que en 1974 sometió a la comunidad su decisión de secularizarse, lo que la Comunidad aceptó y asumió tras un largo período de debates y estudio; se llegaron a las siguientes condiciones, que transcribimos de aquellos documentos que guardamos y ante esta situación nos manifestamos en los siguientes términos: Solución: Aceptar a J.M. si ello va a suponer la no marginación de la Comunidad respecto a los demás grupos cristianos de base. Esto tiene los peligros de un posible distancimiento excesivo y quizá un punto negativo para difundir el mensaje (referido a que J.M., que se secularizaba, seguirá presidiendo las Celebraciones). Pero tiene la ventaja en colaborar en la apertura de un nuevo cauce en la Iglesia. Otro problema decisivo, era el aislamiento, que podía producir adoptar esta postura respecto a los demás cristianos, y convertirnos en ghetto rechazado por los demás cristianos (comunidad de base obrera); en este caso no valdría la pena correr el riesgo.

Se acepta que siga J.M. siempre que todos los miembros estén de acuerdo en aceptar lo que ello supone: de una parte la posible clandestinidad antes indicada y de otra el choque con la gente M barrio si conocen esta circunstancia.

Definimos las funciones del cura como, la presencia de la colegialidad las demás Comunidades de Valencia tienen algo que decir en la nuestra) de las demás comunidades. Un modo de entrega más específico a la Comunidad como animador permanente, servicio teológico. Sin embargo las condiciones sociológicas que sobre todo grupo impone la ciudad, hace que esto no tenga que hacerlo el cura exclusivamente, sino que esto es misión de todos.+

Tras esta solución continuamos el debate sobre el mismo tema y definimos el sacerdocio del  pueblo y que la Eucaristía era la Comunión del Pueblo de Dios, por lo que no era tan importante quién fuera la persona que presidía como la Común-unión del grupo, por lo que pusimos en práctica que cada día Presidiera uno/a la Celebración que teníamos al finalizar cada reunión: porque no había distinción entre los miembros de la comunidad, en cuanto a prerrogativas, cargos etc., respetando los carismas de cada uno. Que cada miembro del grupo tenía que asumir la responsabilidad que se le atribuye al Sacerdote tradicionalmente, extensión del mensaje, su estudio, etc.

Desde ese momento, hacia 1976, y hasta la fecha continuamos en la misma práctica, aunque recientemente un miembro de la Comunidad se ha ordenado Sacerdote, lo que no ha supuesto que ni tan siquiera nos planteemos que él haya de tener una función especial dentro de nuestro grupo, aunque sí se hizo una valoración de su ordenación, según sus circunstancias personales.

En la práctica esta singularidad nuestra, nos ha llevado a sentirnos señalados por otros grupos de cristianos, pero ha cundido el ejemplo entre el resto de Comunidades, manteniendo nuestra línea de vivir en común, compartir lo que tenemos, llevar el mensaje a los que nos rodean, presentando a Jesús como fuerza liberadora y en actitud de servicio a los demás.

Comunidad de Orriols Torrefiel